No todo lo sólido es lo que mis manos pueden tocar.
A veces me descubro palpando el aire que deja la llegada del sol
y lo tomo,
pequeñito lo tomo,
en la palma de mi mano.
Y soplo
hasta verlo llegar 
convertido en agua.
Estalla el aire en agua.
Arde agua en mi cuerpo,
en pájaros arde
puro aire estalla.
Y me hago tornado,
dentro y fuera.
Fuera y dentro.
Tornado de agua dulce
para ir a regar los jazmines
de la vereda de tu casa.
Y vuelvo.
Regresando vuelvo.
Toco el aire que deja el sol al salir,
con la palma de mi mano soplo,
en agua puedo verte florecer.
No todo lo sólido se desvanece en el aire,
pienso.

Paz Bongiovanni

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