Sin eufemismos

Una planta de tomates entorpeciendo el camino
Baldosas y baldosas apiladas que hace décadas debieron ser vereda y no son
Una hiedra gigante, trampolín de ratas
Dos rosales eternos, repletos de flores roídas por las babosas
Un berreta cisne tuerto y sin un ala, y un lagarto de cemento despintado
Todo crece, se degrada y acumula y yo, mirando inmovil, con el hastío de una siesta de feriado
Cómo carajo una semilla le ganó el viento, se alojó en una grieta del cemento y explotó en una planta de tomates?
Cómo la hiedra que me ocupo de amputar me gana la carrera sobrevive y se multiplica?
Cómo los rosales que sólo reciben agua de alguna nube extraviada , no paran de dar color
Manchita me trae su pelota por enésima vez...
Sentada en el patio, veo a la vida imponerse sin eufemismos.



Liliana Talamonti

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